Me miré al espejo.
Mierda!
no sé hace cuántos años no lo hacía...
o lo hacía y no me veía...
es decir no sé que diablos se reflejaba
o que extraña imagen quería ver mi cerebro...
El asunto es que me vi
Tengo un par de kilos más (tres para ser exacta)
Un par de arrugas que ya se asoman
CANAS... mil mil hermosas canas...
el pelo más corto de lo que pensaba...
Están mis ojos en el mismo sitio de siempre
y mis labios suelen ser igual de dulces...
Tengo pecas que no tenía...
y la sonrisa maldita (que siempre
siempre siempre me desperfila)
sigue intacta....
Me vi
y me agradó lo que vi
el vientre ligeramente abultado
las manos que huelen a glicerinas, pigmentos, óleos,
toques de ajo y perejil, algo de azufre y un poco de alcohol...
Los pies blancos y suaves
Los pechos más abultados
el cuello cada vez más sensible
La piel firme y ruda
La espalda de mujer que ha nadado toda una vida
La piernas con ganas de seguir caminando
Un espacio menos
en donde debía estar el corazón que le tiré a los perros
para que saciaran su hambre con un trozo de vida
La pasión en la comisura de los labios
Me vi al espejo
Me dormí tranquila y contenta...
Me vi desnuda y supe que nada debo
Que en realidad siempre he trabajado para comer
Que he viajado más de lo que debía y de lo que la gente en verdad sabe...
(siempre oculto u par de sabrosos secretos)
Me vi
sin marcas ajenas
salvo una estrella
en una de mis manos
Me vi... con la libertad suficiente para andar el camino más inmenso...
Hacer la ruta sola
ser profeta itinerante en cada pueblo
En eso ando...
jueves, noviembre 22, 2007
Espejo
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